Tenía apenas 20 años, pero acumulaba un extenso historial delictivo, múltiples causas por homicidio y medidas judiciales que, pese a su gravedad, le permitieron estar en libertad.
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- 09:19 am, 27 de enero, 2026
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Emerson Giovanni Ruiz Díaz Acosta, alias “Pingui”, es el presunto asaltante abatido durante el violento enfrentamiento ocurrido en la madrugada del martes en Fernando de la Mora, donde también murió el dueño de casa, un hombre de 70 años.
El joven integraba un grupo de cuatro delincuentes que alrededor de las 02:45 irrumpieron en la vivienda particular. Tras trepar el portón e ingresar al predio, fue sorprendido por la reacción armada del propietario, lo que derivó en un intenso intercambio de disparos.
Como resultado del enfrentamiento, el joven recibió varios impactos de bala y falleció en el lugar, mientras que el dueño de casa también perdió la vida.
Según registros policiales, “Pingui” ya era considerado un referente de grupos criminales que operan en zonas conflictivas de Asunción, especialmente en el Bañado Sur.
Entre sus antecedentes más graves figuran: Homicidio doloso (con suspensión de condena en una causa del 2024). Tentativa de homicidio doloso, con sobreseimiento provisional otorgado en septiembre de 2025. Orden de captura vigente por tentativa de homicidio doloso, del 23 de diciembre de 2025. Orden de captura por exposición al peligro del tránsito terrestre, tras ser declarado en rebeldía. Además tenía participación en asaltos a conductores de plataformas como Bolt y Uber.
Asimismo, había sido detenido en un caso donde hirió de un disparo a una niña de 5 años, cuando efectuó un tiro durante un conflicto con su expareja, y también fue sindicado como autor del robo de un arma reglamentaria a un policía en un evento deportivo.
El oficial José Giménez, quien lo detuvo en ocasiones anteriores, relató a radio Monumental que Ruiz Díaz llegó a tener arresto domiciliario por dos causas de homicidio doloso. Tras el caso del disparo que alcanzó a la niña, una jueza revocó la medida y lo envió a prisión, pero tras solo tres meses volvió a ser beneficiado con arresto domiciliario y medidas alternativas.
Incluso, meses atrás fue nuevamente aprehendido en la vía pública por incumplir su prisión domiciliaria, lo que evidencia reiteradas violaciones a las restricciones judiciales.
Llamativamente, al momento de su muerte, “Pingui” debía estar recluido en su domicilio y además contaba con órdenes de captura pendientes.
Via: hoy