Hoy se cumple un año de una de las tragedias más impactantes en la historia reciente de Encarnación. Aquella noche del 2 de abril de 2025, el colapso de un edificio en construcción en el barrio San Roque no solo dejó escombros: dejó una herida profunda en toda una comunidad.
- Redactor
- 11:44 am, 3 de abril, 2026
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El derrumbe, ocurrido alrededor de las 22:00 horas, se produjo en cuestión de segundos. La estructura cedió sin previo aviso, generando una escena de desesperación, polvo y silencio que aún hoy permanece en la memoria colectiva.
El saldo fue devastador: dos vidas perdidas, una mujer y su nieta, cuyas muertes transformaron el hecho en una tragedia humana que conmovió a toda la ciudad y al país.
A un año, el dolor sigue presente. Pero también persisten las preguntas. Las investigaciones posteriores apuntaron a posibles irregularidades en la construcción, incluyendo una altura superior a la habilitada y fallas en los controles técnicos y administrativos. Elementos que encendieron un debate urgente sobre la responsabilidad en el crecimiento urbano.
Este hecho no solo marcó un antes y un después en la discusión sobre la seguridad de las construcciones, sino que también expuso la necesidad de fortalecer los mecanismos de control, supervisión y planificación en el desarrollo de la ciudad.
Hoy, más que un recuerdo, es un llamado. Un llamado a no olvidar, a exigir responsabilidad y a garantizar que una tragedia como esta no vuelva a repetirse.
Porque más allá del cemento y el acero, lo que se perdió fueron vidas. Y lo que queda, es la obligación colectiva de aprender, corregir y proteger.