Si bien la instalación de industrias electrointensivas es algo auspicioso para el país, esto no significa que, a cambio de las inversiones, la ANDE tenga que vender su energía por debajo de la tarifa correcta. Esta es la visión que comparten tanto profesionales del sector eléctrico como un gremio de la ANDE.
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- 11:12 am, 15 de junio, 2026
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Atome es una empresa dedicada a la producción de fertilizantes, elaborados con hidrógeno verde generado a partir de energía limpia y renovada. El 80 % de su componente de costo es la electricidad.
La firma prevé una inversión de USD 665 millones, pero pretende conseguir una tarifa preferencial de USD 30 por megavatio hora para un consumo intensivo de 125 megavatio, mientras otras industrias, como las cripto, pagan USD 42 por megavatio. Pese a la derogación de los decretos relacionados con este segmento, el acuerdo todavía es posible y dependerá de la capacidad de negociación de la ANDE.
Al respecto, el ingeniero Guillermo Krauch, del Instituto de Profesionales Paraguayos del Sector Eléctrico (IPPSE), resaltó, por un lado, la necesidad de tener industrias de alto valor que puedan generar puestos de trabajo bien remunerados y, por el otro, que Paraguay sea parte del concierto de las naciones de industrias importantes.
Sin embargo, consideró que esto no habilita a descuidar el aspecto financiero de la ANDE. “Hace falta sincerarse en los costos y en las tarifas y hacer una gran conversación entre todos para llevar adelante los diferentes reglamentos. Yo creo que en algún momento sentándose todos podrán llegar a un acuerdo para permitir instalar este tipo de industrias, eso para mí eso es lo que faltó inicialmente a lo mejor”, opinó en una entrevista con el canal Gen.
Una de las alternativas, señaló, es que la industria genere una parte de la energía que necesita. Recordó que las leyes 7299 y 7599 ya permiten ese tipo de accionamientos industriales, donde el capital privado puede invertir en generación propia y el excedente inyectar a la red.
Por su parte, el ingeniero Manuel Mette, de la UIA (Unión de Ingenieros de la ANDE), sostuvo que los decretos derogados, claramente establecen tarifas por debajo del costo y a plazos muy largos.
”La ANDE, a través de su carta orgánica, dice claramente cómo deben establecerse las tarifas y el objetivo. No debe ser inferior al 8% ni mayor al 10% rentabilidad, pero justamente ¿Por qué? ¿Para qué establece eso nuestra carta orgánica? Para poder invertir, para asegurar los recursos necesarios para la atención de las deudas y para la normal expansión de sus servicios”, enfatizó.
El ingeniero instó a sacar un aprendizaje de esta experiencia y recurrir siempre a los mejores profesionales que están en la ANDE y sabrán recomendar la decisión más acertada respecto a tarifas y plazos adecuados, sin salir de la carta orgánica.