Seis semanas de encierro, racionamientos de comida o el temor de ser trasladados a precarios centros de cuarentena por ser vecino de un positivo hacen mella en el ánimo de sus habitantes.
- Redactor
- 01:10 pm, 11 de mayo, 2022
- Mundo

El duro confinamiento de Shanghai está poniendo a prueba el temple de sus habitantes. Seis semanas encerrados en sus casas o lugares de trabajo, edificios y urbanizaciones valladas, comida entregada por las autoridades, problemas para recibir atención médica, cribados diarios y siempre el temor a ser trasladado a un centro de aislamiento, algunos de los cuales con condiciones muy precarias e insalubres. La exasperación entre los 26 millones de habitantes de la ciudad más grande de China es palpable en las redes, donde comparten vídeos y mensajes relacionados con los inconvenientes y disturbios registrados durante el encierro. Contenido que sucumbe rápido a la censura.
«Me siento como si viviera en Marte. Es otro mundo», lamentaba el periodista español Víctor Escribano en su perfil de Twitter, canal por el cual ha ido narrando su experiencia y desesperación sobre un país al que pisó por primera vez hace seis años. Hace unos días detectaron algunos positivos en su edificio y la paranoia se apoderó de los vecinos. «Que si mejor tapar los conductos de ventilación y los desagües, que nos organicemos para hacer turnos, para abrir las ventanas», escribe un mensaje.
Vía: La Vanguardia